Hansaplast Reductor de Cicatrices

Hansaplast Reductor de Cicatrices

Lámina de silicona que reduce de forma visible las cicatrices abultadas y enrojecidas.

Los Parches Reductores de Cicatrices de Hansaplast mejoran la cicatrización por presión localizada. Evitan la proliferación de tejido conectivo que da lugar a la formación de queloides o cicatrices hipertróficas. Ocluyen la cicatriz manteniendo la humedad y creando un microclima que favorece su evolución.

Formato:  21 unidades
33,95

Producen presión sobre la cicatriz y la presión localizada mejora la cicatrización.

Producen hipoxia (falta de oxígeno) sobre la cicatriz, disminuyendo la síntesis de colágeno, evitando la proliferación de tejido conectivo que da lugar a la formación de queloides o cicatrices hipertróficas.

Ocluyen la cicatriz manteniendo la humedad, creando un microclima que favorece su evolución.

Disminuyen la tensión en la cicatriz.

Los parches Hansaplast tienen mayor grosor que el resto de parches en el mercado. Aunque los hace más visibles, ofrecen mayor protección solar, si bien hay que tomar medidas adicionales, limitando la exposición solar cuanto sea posible.

Se recambian cada 24 horas, son fáciles de retirar y aplicar.

En mi opinión los parches de silicona Hansaplast tienen una buena relación calidad/precio, se desechan cada 24h al recambiarlos tras la ducha diaria evitando la problemática de la “re-utilización”.

Son fáciles de recortar y adaptar a la cicatriz y se mantienen en su sitio bien adheridos. Además de mi opinión farmacéutica, tengo experiencia personal de uso. Mi hija mediana sufrió a los 13 meses la mordedura de un perro en su carita, con descolgamiento de su mejilla izquierda. El cirujano hizo un fantástico trabajo de sutura con muchos, muchísimos puntos internos y un mínimo de puntos externos. Su mami y los parches Hansaplast utilizados durante 18 meses (con una disciplina férrea) hicieron lo demás, motivo por el que les tengo especial cariño. Hoy, a sus 13 años, no se le notan las cicatrices a menos que te fijes de forma intencionada. Parecen las marcas de unos arañazos y no ha necesitado cirugía de retoque. Debo advertir que el uso de parches de silicona en niños de tan corta edad requiere una vigilancia extrema, para que no se los arranquen y acaben en su boquita, con el consiguiente peligro de atragantamiento.

No ofrecen protección solar por lo que son una opción perfecta para cicatrices en zonas no expuestas a la radiación solar.